Tener una web está bien. Pero si el teléfono no suena, tu web está trabajando en tu contra. La buena noticia: en la mayoría de los casos no son diez problemas distintos — son siempre los mismos siete. Aquí los tienes, del más frecuente al más traicionero, cada uno con su solución.
1. Tu teléfono no aparece por ningún lado
El error número uno, con diferencia. Quien busca un profesional quiere una cosa: contactarte. Si tu número está escondido al final de la página de contacto, pierdes a la gente con prisa — que resulta ser el mejor cliente. El número y el botón de presupuesto deben verse en la primera pantalla, en todas las páginas, sin hacer scroll.
2. Tu web tarda más de 3 segundos en cargar
Más de la mitad de los visitantes en móvil abandonan una web lenta. El culpable casi siempre es el mismo: fotos subidas tal cual desde el teléfono, de 4 o 5 MB cada una. Bien comprimidas pesan diez veces menos sin diferencia visible. Google mide esa velocidad — y la tiene en cuenta para posicionarte.
3. Se ve mal en el móvil
Seis o siete de cada diez visitas llegan desde el móvil. Si hay que hacer zoom para leer, si los botones son demasiado pequeños para el pulgar, si una tabla se sale de la pantalla — la gente se va. Prueba tu propia web en tu teléfono, ahora mismo: es el test más rentable de tu semana.
4. Tus textos hablan de ti, no de tus clientes
«Empresa familiar con pasión por el oficio desde 2004, ponemos nuestra experiencia a su servicio…» Nadie busca eso. La gente busca: «reparación en 48 h», «presupuesto gratis en 24 h», «obra limpia, precio cerrado, plazo cumplido». Cada frase de tu página de inicio debería responder a una pregunta que se hace el cliente — no contar tu historia. Tu historia tiene su sitio: la página «Quiénes somos».
5. Ninguna prueba de lo que afirmas
«Trabajo cuidado, equipo serio»: lo escribe todo el mundo, así que no demuestra nada. Lo que sí demuestra: fotos de tus trabajos reales (no de bancos de imágenes), reseñas con nombre y ciudad, cifras concretas («más de 200 obras»). Una sola foto auténtica vale más que diez modelos de stock con cascos sospechosamente limpios.
6. Un diseño que se quedó atrás
Una web que parece de 2012 planta una pregunta terrible en la cabeza del visitante: «¿este negocio sigue activo?». Es injusto — tu trabajo no tiene nada que ver con tu web — pero es instantáneo. El visitante juzga el escaparate, no el taller. Si dudas, nuestro artículo sobre las señales de que toca renovar tu web te ayudará a decidir.
7. Invisible en Google
El más traicionero: una web bonita que nadie encuentra. Lo básico que suele faltar: títulos de página que describan lo que haces (no solo «Inicio»), textos que mencionen tus servicios y tu zona, una ficha de Google Business conectada a la web, y la velocidad de la que hablábamos antes. Nada mágico — solo cimientos que muchas webs no tienen.
El test de los 5 minutos
Coge tu móvil y haz de cliente:
- ¿Se ve tu número sin hacer scroll?
- ¿Carga la página en menos de 3 segundos con 4G?
- ¿Se puede leer y pulsar sin hacer zoom?
- ¿La primera frase habla del cliente — o de ti?
- ¿Hay al menos una foto real y una reseña real?
Dos o más respuestas negativas: tu web te está costando clientes cada semana — normalmente sin que lo sepas, porque esos clientes nunca llegan a llamarte.
¿Y en Norvio, cómo lo resolvemos?
Estos siete puntos son exactamente lo que corrige una renovación: una web repensada para convertir, desde 900 €, entregada en 7 días — número visible, fotos optimizadas, móvil impecable, textos que hablan a tus clientes y cimientos limpios para Google. El detalle está en nuestra página de webs, y los precios completos en la página de tarifas.